miércoles, 4 de marzo de 2026

Handel, de Westminster a la Champions


Hoy subí un nuevo episodio a mi podcast. Y es uno de esos que me acompañaron durante varios días, mientras lo pensaba y preparaba, mientras indagaba en la historia, el rito, el poder y la memoria sonora.

El programa está dedicado a los Coronation Anthems de Georg Friedrich Händel, escritos en 1727 para la coronación de Jorge II en la Abadía de Westminster. Cuatro piezas —Zadok the Priest, Let Thy Hand Be Strengthened, The King Shall Rejoice y My Heart Is Inditing— concebidas para un momento muy preciso: la unción, el reconocimiento, la coronación y la entronización de la reina.

Pero ¿qué es exactamente un anthem? En la tradición anglicana, el anthem es una forma coral en lengua inglesa que cumple una función litúrgica. No es ópera, no es oratorio, no es música “de concierto” en el sentido moderno. Es música ritual. Música que sucede dentro de una ceremonia y que tiene una función simbólica concreta.

En 1727, Händel —alemán de nacimiento, recientemente naturalizado británico— recibió el encargo de poner música a una monarquía que necesitaba afirmarse cuando él también necesitaba hacerlo. Y lo hizo con una inteligencia teatral extraordinaria: masas corales imponentes, trompetas y timbales, crescendos calculados para producir impacto físico. No compuso simplemente música bella; compuso arquitectura sonora para sostener un acto político y sagrado.

Desde entonces, especialmente Zadok the Priest, no ha dejado de sonar en cada coronación británica. Tres siglos de continuidad. La misma música, el mismo gesto, el mismo estremecimiento colectivo.

En el episodio cuento cómo nacen estas obras, cómo funcionan musicalmente, de dónde provienen sus textos bíblicos y por qué siguen teniendo hoy una potencia casi intacta. También exploro ese cruce inesperado entre rito y cultura de masas que aparece cuando esa sonoridad reaparece, transformada, en otros contextos contemporáneos.

El podcast está por llegar al episodio 100. Me emociona escribirlo. Es un proyecto al que le pongo mucho corazón: horas de lectura, escucha, escritura, grabación, edición. Pero sobre todo, una forma de pensar en voz alta y compartir música con ustedes.

Ojalá lo disfruten tanto como yo disfruté prepararlo.

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