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domingo, 1 de julio de 2012

Los gozos y las sombras

El viernes y sábado ofrecimos dos conciertos en Mendoza, Argentina, con el ensamble Cuyos Ayres (grupo vocal-instrumental con artistas mendocinos, dedicado a la música antigua). El concierto, al que llamé "Tota pulchra es Maria" incluyó tres oratorios romanos de principios del siglo XVII sobre el tema de la Anunciación, con dirección musical y escénica a mi cargo. El espectáculo se completó con motetes marianos y piezas instrumentales de la misma época.

Es la primera vez que dirijo una puesta en escena, y decidí hacerla según criterios barrocos de gestualidad corporal, aunque sin vestuario y con una iluminación que imitara la luz de los cuadros tenebristas de la misma época (Caravaggio, Georges de la Tour, Zurbarán...). Para lograr ese efecto lumínico utilicé un reflector de mano que manejé yo mismo mientras los cantantes-actores intepretaban la música. 

Manejar la luz y las sombras del espectáculo me permitía componer la imagen todo el tiempo y en tiempo real, coordinando el trabajo de los actores, la géstica y movimientos ensayados y pautados y mi propio plan de luces, aunque siempre existía la posibilidad de resaltar un nuevo detalle, lo que le dio riqueza e incluso espontaneidad a la puesta. Estoy feliz con el concierto, que ahora comienza a moverse, a salir del ámbito de Mendoza para encarar las primeras giras del conjunto.

Posteo hoy aquí una pequeña selección de fotos, para quienes queiran revivir el momento, o para que aquellos curiosos que no pudieron asistir tengan la posibilidad de ver al menos una parte del trabajo.






e-clipping:
Si quieren ver las notas de prensa sobre el concierto, hagan click en los sgtes puntos:

domingo, 24 de junio de 2012

Body painting...


Estoy trabajando en estos días en un proyecto musical en Mendoza, Argentina. Se trata de un concierto de música italiana del seicento, pero con el agregado de movimientos y gestualidad a mi cargo. Semejante trabajo supone, al menos en mi caso, un desafío interesante porque en este espectáculo podré verter mis ideas musicales y visuales, buscando coherencia entre música, imagen y dramaturgia, según los conceptos teatrales del Barroco. 

Posteo a continuación un boceto de comentario para el programa de mano que entregaremos en los conciertos. Si quieren saber más sobre el espectáculo, hagan click aquí.


Detalle de una Anunciación de Gentillesch
Pintar con gestos

No alcanza entonces con pintar con sonidos para el oído.
Hace falta, además,pintar con los gestos para los ojos.
(Jean Blanchet)

El inicio del siglo XVII en Italia presenta cambios fundamentales en la manera de hacer y de pensar la música. Los creadores de la ópera, género que surge en ese momento plantean la idea de hacer un canto que hable, sugiriendo la idea de “favellare in musica” (hablar, contar, narrar con la música).

El cantante, que era también actor, debía manejar la elocuencia del gesto y la narración corporal de emociones y afectos que complementaban y reforzaban el sentido de lo que estaba cantando. El mensaje sonoro era entonces “escuchado por los ojos”, según el tópico frecuente de la poesía de aquel tiempo. Se refuerza entonces el estudio y práctica de la
retórica gestual, que es minuciosamente codificada y estandarizada, plasmándose en las posturas de los actores-cantantes y en los modelos de pinturas y esculturas.

Fue en esa época, en la que la estética estaba dominada y guiada por la dramaturgia, que surge un nuevo género musical: el oratorio, en el que un grupo de cantantes encarnan personajes para contar una historia sagrada. Se buscaba que el texto fuera siempre comprensible por el público, y se cuidaba de no caer en excesos de vanidad, por lo que estas obras no eran escenificadas. En un período de estricto control moral, la imaginación del público era fomentada, pero también controlada, para que estuviera sólo al servicio de la oración y el recogimiento, buscando llegar con ella a la contemplación. Tomaba entonces la música un carácter de verdadera hierofanía, relacionando lo verosímil (aquello que podría ser), a través de la imaginación, para llevar a los fieles a la conversión.

Nuestro trabajo, según la estética del período que abordamos, busca poner la música al servicio de la palabra, y de transmitir de ese modo las historias y afectos que plantean los
compositores. Hemos elegido tres historias del Nuevo Testamento, que narran la Anunciación según palabras textuales del Evangelio de Lucas. Traicionando el origen del género, pero actualizando la manera de acercar el arte al público de hoy, hemos agregado gestualidad, movimientos y luces a estos relatos, ubicándolos además en su contexto musical con motetes de la misma época.

Ramiro Albino

domingo, 25 de marzo de 2012

Salió hoy, en Diario UNO de Mendoza

Salió hoy en Diario UNO de Mendoza esta nota sobre el concierto que ofrecemos esta noche en la Iglesia del Buen Pastor, en la ciudad de Mendoza, Argentina. Vaya como síntesis amena de lo que para el grupo CUYOS AYRES es casi un manifiesto: la palabra ante todo.


Cuyos Ayres:

Por una música que rescate el valor de las palabras

El conjunto vocal que dirige Ramiro Albino presenta una selección de oratorios de devoción mariana, hoy en la Iglesia del Buen Pastor.
25-03-2012

Fernando Toledo
fgtoledo@diariouno.net.ar

En medio del ruido urbano, la música producida menos para provocar un efecto rítmico que para ser escuchada, en medio de la tecnología de amplificadores y procesamiento digital. En medio del desprecio por el habla. En medio, también, del divismo de los artistas, de los florilegios vocales o de un tiempo en que no se importa lo que se dice. En medio de todo ello, el grupo Cuyos Ayres, cobijado en la modesta Mendoza, parece hacer caso omiso a toda tendencia circundante.

Y para probarlo es que hoy, a las 20, en la Iglesia del Buen Pastor, ofrece el concierto “Tota pulchra est Maria”, que incluye oratorios y motetes italianos del siglo XVII, para voces, arpa y órgano, en los que no sólo la música sino las palabras que se cantan son las importantes.

Ramiro Albino, arpista y director musical del conjunto, es el alma páter de la propuesta. El también diseñador y periodista musical, no sólo parece dispuesto a seguir una saludable tradición de nuestra provincia (la de contar con grupos que cultivan la música barroca, como Parthenia o Violetta Club), sino que también quiere de una buena vez rescatar el valor de la poesía cantada.

“Hemos podido reunir no sólo un gran grupo de cantantes, para mí lo mejor que hay en Mendoza, sino que son cantantes que basan su interpretación vocal en el texto”, cuenta el director sobre el conjunto que integran Jimena Sémiz, Griselda López Zalba, Gloria López de Sandmann, Lisandro Pelegrina y Guido Vacca. Y se explaya: “La mayoría de los cantantes están preocupados por la belleza del color vocal o la afinación, pero suele dejarse de lado la declamación del texto. Buscamos no una declamación infantil, sin compromiso, para que el texto cobre sentido como mensaje y pensamiento”.

Consciente de una práctica muy común y “medio bizarra” de estos tiempos (“hacer música del siglo XVII, en el siglo XXI y con formato del siglo XIX”), Ramiro Albino dice que, igualmente, la posibilidad de conseguir emoción con sus interpretaciones es lo que más le apasiona.

“Nosotros vamos a hacer música religiosa, de hecho las obras que vamos a hacer de Monteverdi, Bonini o Giovanelli es para celebrar la Anunciación. Pero no importa que la gente sea religiosa o no, crea en esto o no, sino que le crea al cantante que está interpretándolo”, indica.

En este sentido, se congratula: “Para ello, el compromiso de los músicos que he convocado es completo”.
(Quienes quieran ver la nota en la web de Diario Uno, pueden hacer click aquí)

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