viernes, 22 de mayo de 2026

Nuevo episodio del podcast: Monteverdi, la policía y la IA


 



La semana pasada fue el cumpleaños de Claudio Monteverdi, y eso terminó llevándome a un lugar inesperado: una banda de policía argentina, Giovanni Artusi, la inteligencia artificial, óperas perdidas y la extraña sensación de que Monteverdi sigue siendo un compositor del futuro.

Subí hoy un nuevo episodio de mi podcast, que parte de una pregunta aparentemente simple: ¿qué queda hoy de Monteverdi? La respuesta inmediata parece clara. Quedan los libros de madrigales, las Vísperas, la Selva morale e spirituale y las tres óperas conservadas —L’Orfeo, Il ritorno d’Ulisse in patria y L’incoronazione di Poppea—. Pero rápidamente aparece otra idea más inquietante: también quedan todas las formas en que su música fue reconstruida, adaptada, reinterpretada y administrada durante cuatro siglos.

En el episodio aparece una anécdota fascinante y extrañísima: Monteverdi tocado por una banda policial. Oboes y trompetas, monumentalidad estatal. No es simplemente una rareza histórica ni una curiosidad kitsch. Es la prueba de que cada época vuelve a fabricar a “su” Monteverdi. La banda no destruye la música: la traduce a otro sistema sonoro, a otra idea de patrimonio, a otra lógica del poder cultural.

Y ahí surge una figura clave: Giovanni Artusi, el célebre crítico que atacó a Monteverdi por sus disonancias y excesos expresivos. En cierto sentido, Artusi funcionó como una especie de “policía del estilo”: alguien que intenta defender un orden moral del sonido frente a una música que empezaba a romper las reglas. La conexión tiene algo casi borgiano: Monteverdi perseguido por la policía de la composición… termina siglos después tocado por una banda de policía.

Pero el episodio no se queda en la historia. También entra en un terreno completamente contemporáneo: la inteligencia artificial musical. Después de experimentar con Suno y otras herramientas generativas aparece una pregunta inevitable: ¿por qué la IA puede sonar “barroca” y aun así no sonar realmente monteverdiana?

La respuesta tiene menos que ver con la armonía que con la inteligencia dramática. Monteverdi no usa la música como decoración del texto: piensa cada palabra, cada tensión, cada giro emocional en tiempo real. En sus madrigales, una sola palabra puede reorganizar toda la sintaxis afectiva de la música. La IA puede imitar superficies —gestos, cadencias, colores—, pero todavía parece incapaz de producir necesidad expresiva (todavía…).

Y entonces aparece el vértigo más interesante de todos: las óperas perdidas. ¿Qué ocurriría si entrenáramos una IA con toda la obra conservada de Monteverdi y le diéramos los libretos de las óperas desaparecidas? ¿Sería una reconstrucción legítima? ¿Una restauración? ¿O simplemente una ficción estadística con máscara histórica?

Tal vez lo más hermoso sea que Monteverdi mismo fue acusado de destruir la tradición. Hoy es la tradición. Cuatro siglos después, seguimos sin poder decidir si su música pertenece definitivamente al pasado… o si todavía sigue esperando en el futuro.

Los invito a escuchar el episodio, bienvenidos!

miércoles, 4 de marzo de 2026

Handel, de Westminster a la Champions


Hoy subí un nuevo episodio a mi podcast. Y es uno de esos que me acompañaron durante varios días, mientras lo pensaba y preparaba, mientras indagaba en la historia, el rito, el poder y la memoria sonora.

El programa está dedicado a los Coronation Anthems de Georg Friedrich Händel, escritos en 1727 para la coronación de Jorge II en la Abadía de Westminster. Cuatro piezas —Zadok the Priest, Let Thy Hand Be Strengthened, The King Shall Rejoice y My Heart Is Inditing— concebidas para un momento muy preciso: la unción, el reconocimiento, la coronación y la entronización de la reina.

Pero ¿qué es exactamente un anthem? En la tradición anglicana, el anthem es una forma coral en lengua inglesa que cumple una función litúrgica. No es ópera, no es oratorio, no es música “de concierto” en el sentido moderno. Es música ritual. Música que sucede dentro de una ceremonia y que tiene una función simbólica concreta.

En 1727, Händel —alemán de nacimiento, recientemente naturalizado británico— recibió el encargo de poner música a una monarquía que necesitaba afirmarse cuando él también necesitaba hacerlo. Y lo hizo con una inteligencia teatral extraordinaria: masas corales imponentes, trompetas y timbales, crescendos calculados para producir impacto físico. No compuso simplemente música bella; compuso arquitectura sonora para sostener un acto político y sagrado.

Desde entonces, especialmente Zadok the Priest, no ha dejado de sonar en cada coronación británica. Tres siglos de continuidad. La misma música, el mismo gesto, el mismo estremecimiento colectivo.

En el episodio cuento cómo nacen estas obras, cómo funcionan musicalmente, de dónde provienen sus textos bíblicos y por qué siguen teniendo hoy una potencia casi intacta. También exploro ese cruce inesperado entre rito y cultura de masas que aparece cuando esa sonoridad reaparece, transformada, en otros contextos contemporáneos.

El podcast está por llegar al episodio 100. Me emociona escribirlo. Es un proyecto al que le pongo mucho corazón: horas de lectura, escucha, escritura, grabación, edición. Pero sobre todo, una forma de pensar en voz alta y compartir música con ustedes.

Ojalá lo disfruten tanto como yo disfruté prepararlo.

lunes, 2 de febrero de 2026

Bianca Maria Meda: tejiendo redes desde el claustro

 


En este nuevo episodio de mi podcast Disfrutar MÁS de la música antigua / Mundo Monja me adentro en la vida y la obra de Bianca Maria Meda, monja benedictina y compositora del siglo XVII, activa entre Milán y Pavía, autora de una única colección de motetes publicada en 1691. A partir de su historia, reconstruyo el entramado de redes familiares, religiosas, editoriales y políticas que hicieron posible que una mujer en clausura pudiera componer y publicar música en el siglo XVII. Hablamos del rol decisivo de su mecenas Cesare Pagani, del funcionamiento real de las dedicatorias, del alto nivel musical de los conventos femeninos y de una escritura intensa, técnicamente exigente y profundamente personal, donde fe, estrategia, poder y creación se entrelazan en silencio. Bianca Maria Meda no fue una excepción aislada: fue parte de un sistema complejo de mujeres que supieron moverse dentro de sus límites para hacerse escuchar.

En el episodio escuchamos interpretaciones de Cappella Artemisia y Seraphic Fire, recorremos el universo sonoro de sus motetes y nos acercamos a una espiritualidad hecha de emoción, disciplina y belleza. Es una invitación a descubrir a una compositora extraordinaria, a mirar de otro modo el barroco femenino y a dejarse llevar por un multiverso de voces que siguen resonando hoy.

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